Cerraba esta temporada Mairena Vóley en casa ante Hidramar Gran Canaria, un partido que se adelantó al jueves al no ser decisivo en la tabla, donde las maireneras son ya terceras desde hace una semana y las insulares están colocadas tranquilamente en la mitad de la clasificación.
Con un gran ambiente en el Marina Alabau, ambos equipos salieron dispuestos a dar una buena tarde de vóley, sin tensiones clasificatorias y sabedoras de que este último partido era el preámbulo de unas merecidas vacaciones. Salieron las canarias más enchufadas que las sevillanas y, tras un set muy disputado, las visitantes se lo llevaron por un ajustado 29-31. Los siguientes sets mantuvieron la misma tónica: las canarias intentaron seguir con su juego del primer set, pero las de Cavaleri ya no se lo permitieron y se llevaron los tres siguientes por 25/21, 25/17 y 25/16.
Pese a la derrota, las chicas de Hidramar dejaron muy buenas sensaciones. Aunque llegaron con un equipo reducido en número, mostraron siempre un gran nivel de juego. Las «Guerreras» no querían dejar pasar la ocasión de brindar un triunfo a su afición en esta histórica temporada, que se ha cerrado con un tercer puesto, solo por detrás de los dos gallitos del grupo, Guía y el «invencible» Cuesta Piedra.
Al final, el pabellón se convirtió en una fiesta donde jugadoras y público se despidieron con un fuerte aplauso. Antes del partido, el presidente del club, Alejandro Fernández, rindió un bonito homenaje a la exjugadora Elena Navarro, quien, tras muchos años vinculada al club, decidió retirarse esta temporada de la competición.
La entrenadora de las maireneras, Alba Hernández, nos atendió amablemente después del partido: «Último partido de liga en el que, aunque no nos jugábamos ningún cambio en la clasificación, salimos a la cancha a darlo todo para dejar el buen sabor de boca de una temporada que hace historia en el club, con un tercer puesto bien merecido. En el primer set decidí dar la titularidad a dos de mis júnior, Carla Romero (central) y Claudia Gómez (receptora), y a la juvenil María Rueda como líbero en defensa. Todas hicieron un gran papel y estoy muy orgullosa de su esfuerzo. Fue un primer set de infarto que cayó del lado del rival, lo que nos llevó a concentrarnos en los siguientes sets para no regalar nada más. Aunque el equipo canario luchó hasta el final, las mías supieron dominar el juego. Estoy muy contenta con el resumen de la temporada, con el esfuerzo y la lucha constante de cada una de mis jugadoras».